Los psicólogos coinciden: no basta con trabajar mucho
La relación con el jefe y otros empleados es clave para el éxito laboral. Varios estudios psicológicos han demostrado que no es solo la productividad lo que determina el ascenso o la evaluación positiva de un empleado.
La teoría del Intercambio Líder-Miembro (LMX) sostiene que los jefes no tratan igual a todos sus empleados. Con algunos, construyen una relación de confianza y apoyo, mientras que con otros mantienen un vínculo más frío y distante. Un estudio de Josephine Campbell encontró que esta diferencia tiene consecuencias directas en las evaluaciones de rendimiento y los ascensos.
“La teoría del Intercambio Líder-Miembro (LMX) sostiene que los jefes no tratan igual a todos sus empleados”
La calidad de la relación entre el empleado y su jefe predice el éxito laboral con más precisión que la productividad. Los empleados mejor valorados por sus jefes suelen ser los que mejor se llevan con ellos, aunque no necesariamente sean los que más horas trabajan. El sesgo de proximidad, que prioriza a las personas que están físicamente cerca, también influye en la percepción de los jefes.
La comunicación es otro factor clave. Un estudio encontró que los empleados que expresan opiniones en voz alta obtienen mejores valoraciones de sus jefes y son vistos como más capaces y más implicados. Sin embargo, este factor no es extrapolable a todas las empresas, y es importante considerar el grado de política en el lugar de trabajo antes de expresar la propia opinión. En resumen, trabajar más horas no es el único factor que determina el éxito laboral, y la relación con el jefe y otros empleados, así como la comunicación, juegan un papel importante en la evaluación y el ascenso de un empleado.