Pueblos españoles se convierten en 'miniciudades' durante el verano
Durante el verano, algunos pueblos españoles experimentan un aumento significativo en su población. En lugares como Noja, en Cantabria, y Sanxenxo, en Galicia, la población se multiplica por seis o diez veces durante julio y agosto.
La economía de estos pueblos se basa en gran medida en el turismo. En Noja, el 80-90% de la facturación de muchos comercios se produce en julio y agosto. La localidad cuenta con 2.686 habitantes censados en invierno, pero puede llegar a tener 100.000 residentes en temporada alta. En Sanxenxo, la población pasa de 17.000-18.000 habitantes en invierno a 120.000 personas pernoctando en el municipio durante el verano.
“En Sanxenxo, la población pasa de 17.000-18.000 habitantes en invierno a 120.000 personas pernoctando en el municipio durante el verano”
En otras regiones, como Cataluña y Euskadi, también se observa este fenómeno. En Pals y Port de la Selva, la población se multiplica por cinco durante el verano. En Bakio, la población pasa de 2.800 habitantes a 12.000 en verano. El aumento de población genera problemas de logística básica, como la gestión de la basura y el agua.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística, 776 municipios españoles triplicaron su población en julio. La comunidad autónoma que más población ganó en verano fue Cantabria, con Noja multiplicando por cinco sus residentes en una sola noche. Los picos de turistas y retornados al pueblo cambian drásticamente la geografía demográfica de España durante unas pocas semanas al año. Esto plantea desafíos para los ayuntamientos, que deben gestionar la demanda de servicios de una población temporal que puede ser varias veces mayor que la población residente.