¿Quieres usar plantas para reducir el CO2?
La idea de utilizar plantas para reducir el dióxido de carbono en interiores es atractiva, pero su viabilidad es cuestionable. Los seres humanos producen alrededor de 1 kilogramo de dióxido de carbono por día, lo que equivale a aproximadamente 0.948 moles por hora.
Las plantas convierten el dióxido de carbono en oxígeno a través de la fotosíntesis, un proceso que requiere energía. La cantidad mínima de energía necesaria para convertir 1 mole de dióxido de carbono en glucosa y oxígeno es de aproximadamente 477 kilojulios. Esto se traduce en un consumo continuo de 132.5 vatios, equivalente a la energía consumida por dos bombillas incandescentes.
“Sin embargo, las plantas reales no pueden aprovechar toda la energía disponible con eficiencia perfecta”
Sin embargo, las plantas reales no pueden aprovechar toda la energía disponible con eficiencia perfecta. El proceso de fotosíntesis implica la absorción de fotones, y se necesitan ocho fotones para convertir una molécula de dióxido de carbono. Además, las plantas no pueden absorber todos los fotones que les llegan, ya que alrededor del 30% se reflejan o pasan a través de ellas. Esto aumenta la cantidad de energía necesaria para mantener el proceso de fotosíntesis.
Para neutralizar la cantidad de dióxido de carbono producida por una persona, se necesitarían al menos 918 vatios de energía, lo que equivale a la luz producida por alrededor de 765 bombillas incandescentes. Sin embargo, la eficiencia de las bombillas LED es del 50%, lo que significa que se necesitarían aproximadamente 1836 vatios para lograr el mismo efecto. Además, la cantidad de energía necesaria aumentaría si se utilizan frecuencias de luz normales en lugar de luz roja pura.
La cantidad de energía necesaria para mantener el proceso de fotosíntesis es significativa, y se traduce en una gran cantidad de calor desperdiciado. Además, las plantas no pueden absorber cantidades ilimitadas de luz, ya que los cloroplastos necesitan tiempo para "reiniciarse" antes de poder absorber más fotones. Esto significa que se necesitaría una gran superficie de hojas de plantas para neutralizar la cantidad de dióxido de carbono producida por una persona, alrededor de 17.6 metros cuadrados de superficie de hoja de helecho.
En resumen, aunque la idea de utilizar plantas para reducir el dióxido de carbono es atractiva, la cantidad de energía necesaria para mantener el proceso de fotosíntesis es significativa, y se traduce en una gran cantidad de calor desperdiciado. Además, la cantidad de superficie de hojas de plantas necesaria para neutralizar la cantidad de dióxido de carbono producida por una persona es considerable, lo que hace que esta solución sea poco práctica.