El calor altera nuestro bienestar: la arquitectura que ‘sudaba’
El arquitecto egipcio Hassan Fathy desarrolló una arquitectura que se adaptaba al clima cálido de su país. En la década de 1940, Fathy diseñó viviendas y edificios que parecían "sudar" para mantenerse frescos, utilizando materiales como el barro y el adobe.
Fathy se inspiró en las viviendas tradicionales del Alto Nilo, que mantenían una temperatura agradable incluso bajo el sol egipcio. En lugar de utilizar aire acondicionado, Fathy diseñó edificios con patios interiores, calles estrechas, celosías y sistemas de refrigeración evaporativa. Estos sistemas permitían que el aire se moviera de forma natural, enfriando el interior de los edificios sin necesidad de motores.
“Uno de los proyectos más destacados de Fathy fue la ciudad de Nueva Gourna, que se construyó cerca de Luxor en la década de 1940”
Uno de los proyectos más destacados de Fathy fue la ciudad de Nueva Gourna, que se construyó cerca de Luxor en la década de 1940. La ciudad fue diseñada para realojar a cientos de familias y se convirtió en un laboratorio para las ideas de Fathy. Sin embargo, muchos de los vecinos de Nueva Gourna modificaron sus viviendas para hacerlas más "modernas", lo que resultó en edificios más calurosos y dependientes de sistemas mecánicos.
La obra de Fathy es relevante en la actualidad, ya que la arquitectura sostenible y adaptada al clima es cada vez más importante. Fathy demostró que es posible construir edificios que se adapten al clima y no al revés, utilizando materiales y técnicas tradicionales. Su legado es un recordatorio de la importancia de considerar el contexto y el clima en la arquitectura, en lugar de imitar modelos occidentales que pueden no ser adecuados para otros entornos.