Conventos, cuarteles y molinos: el plan de Navarra para más vivienda sin construir
El Gobierno de Navarra ha autorizado el envío de un anteproyecto de ley para fomentar la vivienda colaborativa. Este modelo residencial busca ofrecer una alternativa estable y solidaria a la propiedad privada y el alquiler tradicional.
El anteproyecto de Ley Foral de Vivienda Colaborativa contempla tres modalidades de vivienda colaborativa: la asequible, la destinada a mayores de entre 50 y 70 años y la rehabilitación de edificaciones singulares como caseríos, molinos, conventos y cuarteles. La vivienda colaborativa en patrimonio arquitectónico se promocionará en edificaciones singulares que no sean susceptibles de segregación en diferentes viviendas.
“La vivienda colaborativa en patrimonio arquitectónico se promocionará en edificaciones singulares que no sean susceptibles de segregación en diferentes viviendas”
La Comunidad Foral de Navarra ha buscado una alternativa "solidaria, sostenible y alejada de la especulación" para abordar el déficit residencial. El objetivo es ofrecer un modelo residencial estable y no especulativo, especialmente para personas con pocos recursos y/o en edad avanzada. La rehabilitación de edificaciones singulares también dará lugar a viviendas colaborativas que garanticen espacios interiores de al menos 30 metros cuadrados útiles por unidad de convivencia.
El contexto en el que se desarrolla este anteproyecto de ley es importante. Navarra ha declarado zona de mercado residencial tensionado en 21 municipios y ha liderado la construcción de vivienda protegida. Más del 20% de las viviendas en la comunidad foral son protegidas. La Ley Foral de Vivienda Colaborativa se enmarca en un ecosistema legal de vivienda que incluye un Registro de Grandes Tenedores de Vivienda y la regulación del alquiler de habitaciones. El economista Ignacio Ezquiaga considera que el modelo navarro de políticas públicas de vivienda debería ser un modelo a seguir para otras comunidades.