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IA hace 1 h

Un ordenador en el fondo de un canal

Un ordenador en el fondo de un canal

En el fondo del canal Forth y Clyde, en Escocia, se encuentra un ordenador sumergido que contenía una caja de silicio personalizado. Este ordenador, llamado Rekursiv, fue desarrollado en la década de 1980 por la empresa Linn Products, que en ese momento era una compañía de audio de alta fidelidad.

Linn Products fue fundada en 1972 por Ivor Tiefenbrun y se hizo conocida por su giradiscos Sondek LP12, considerado por muchos como el mejor giradiscos jamás hecho. Sin embargo, en la década de 1980, la empresa decidió expandirse hacia el mercado de la informática. El objetivo era crear un sistema que permitiera a la empresa gestionar todos los aspectos de su negocio, desde la fabricación hasta las ventas, de manera más eficiente.

“Aunque el Rekursiv nunca se comercializó, sus ideas y tecnologías han influido en el desarrollo de los ordenadores modernos”

Para lograr este objetivo, Linn Products desarrolló un lenguaje de programación llamado LINGO, que era una variante de Smalltalk con elementos de Algol. Sin embargo, el lenguaje resultó ser demasiado lento para ejecutarse en los equipos de la época, por lo que la empresa decidió diseñar y construir su propio hardware. El resultado fue el Rekursiv, un ordenador que contenía cuatro chips personalizados llamados NUMERIK, LOGIK, OBJEKT y KLOK.

El Rekursiv era un ordenador revolucionario para su época, ya que incluía características como la gestión de memoria y la recolección de basura en hardware, lo que lo hacía más seguro y eficiente. Además, el ordenador utilizaba un sistema de objetos que permitía a los programadores trabajar con objetos de manera más natural y sin tener que preocuparse por la gestión de la memoria. Aunque el Rekursiv nunca se comercializó, sus ideas y tecnologías han influido en el desarrollo de los ordenadores modernos.

Hoy en día, las ideas y tecnologías desarrolladas por Linn Products en la década de 1980 se han vuelto a relevante, ya que empresas como Arm están incorporando características similares en sus procesadores. La historia del Rekursiv es un ejemplo de cómo una empresa puede estar adelantada a su tiempo y cómo sus ideas y tecnologías pueden influir en el desarrollo de la industria, incluso si no tienen un impacto inmediato en el mercado. Como dijo David Harland, uno de los desarrolladores del Rekursiv, "el Rekursiv fue un ordenador que estaba adelantado a su tiempo".

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