Japón construyó viviendas futuristas reemplazables
La Nakagin Capsule Tower, un edificio icónico en Tokio, fue construido en 1972 con un diseño futurista que incluía 140 cápsulas reemplazables. El arquitecto Kisho Kurokawa quería crear un edificio "vivo" que se adaptara a las necesidades de cada época.
El edificio fue diseñado para servir como vivienda semanal para trabajadores de oficina, con cápsulas de apenas 10 metros cuadrados que incluían instalaciones modernas para la época, como televisores Sony y reproductores de cinta. La idea era que estas cápsulas se pudieran reemplazar con facilidad para mantener el edificio actualizado. Sin embargo, cuando llegó el momento de renovar el edificio, se descubrió que era imposible reemplazar las cápsulas de manera individual sin desmontar todo el edificio.
“Sin embargo, cuando llegó el momento de renovar el edificio, se descubrió que era imposible reemplazar las cápsulas de manera individual sin desmontar todo el edificio”
El edificio se encontraba en un estado de deterioro avanzado, con problemas de óxido, filtraciones y amianto. A pesar de los esfuerzos de asociaciones y personas famosas como Francis Ford Coppola y Keanu Reeves para salvar el edificio, se inició el desmontaje en 2022. Se salvaron 23 de las 140 cápsulas, que se repartieron entre museos, hoteles y exposiciones, mientras que el resto fueron destruidas.
La idea de edificios con cápsulas reemplazables plantea problemas de diseño, propiedad y gestión. La renovación de una cápsula individual implica considerar quién construye la nueva, con qué materiales y presupuesto, y quién da el permiso para hacerlo. Estos problemas hacen que la viabilidad de este tipo de edificios sea cuestionable. Aunque la Nakagin Capsule Tower fue un ejemplo innovador de arquitectura en su momento, su diseño no pudo superar los desafíos del tiempo y la realidad.