Mercedes creó el T80, un coche con motor de caza en 1939
En 1939, Mercedes desarrolló el T80, un vehículo diseñado para romper récords de velocidad. El objetivo era superar los 595 km/h alcanzados por el Railton Special de John Cobb.
El proyecto contó con el apoyo de Adolf Hitler, quien inyectó 600.000 marcos a Daimler para su desarrollo. El equipo de Ferdinand Porsche trabajó en el proyecto, que requería un motor descomunal y una aerodinámica avanzada. El resultado fue un vehículo con un motor de caza Messerschmitt Bf-109, un V12 invertido de 44,5 litros de cilindrada que generaba 1.750 CV. Sin embargo, los ingenieros de Daimler lograron desarrollar 3.000 CV mediante la sobrealimentación del motor.
“El resultado fue un vehículo con un motor de caza Messerschmitt Bf-109, un V12 invertido de 44,5 litros de cilindrada que generaba 1.750 CV”
La aerodinámica del T80 también fue un punto clave. El coche estaba carenado por completo y la carrocería proporcionaba apoyo al vehículo. El T80 se encuentra actualmente en el Museo de Mercedes-Benz en Stuttgart. Aunque el proyecto no alcanzó su objetivo de superar los 750 km/h debido a la interrupción causada por la Segunda Guerra Mundial, el T80 sigue siendo un ejemplo de la innovación y la ambición en la industria automotriz.
El contexto histórico en el que se desarrolló el T80 es importante. En la década de 1930, Alemania vivió una fiebre por la velocidad, con eventos como las Rekordwoche, donde los fabricantes ponían a prueba sus coches en carreteras abiertas. El récord de velocidad de Rudolph Caracciola en 1938, con 432,7 km/h en un kilómetro lanzado, sigue siendo uno de los más altos en una carretera abierta. El T80 es un testimonio de la pasión por la velocidad y la innovación que caracterizó a la industria automotriz en ese momento.