Atari regresa a beneficios después de una década de dificultades
Atari ha logrado registrar su primer año de beneficios después de más de una década de dificultades financieras. La empresa ha conseguido esto gracias a una estrategia que se centra en recuperar franquicias antiguas y relanzar juegos clásicos.
La facturación de Atari aumentó un 67% en el último año, alcanzando los 56 millones de euros. La división de videojuegos es el principal motor económico de la empresa, con ingresos que aumentaron un 67,7% hasta alcanzar los 46,1 millones de euros. Esto se debe en gran medida a la venta de juegos clásicos y a la adquisición de estudios con catálogos establecidos.
“La empresa ha aprovechado la nostalgia por las consolas y ordenadores clásicos para vender dispositivos físicos que permiten a los jugadores disfrutar de juegos retro”
El negocio de hardware de Atari también experimentó un crecimiento significativo, con una facturación de 7,3 millones de euros, lo que supone un aumento del 83% respecto al ejercicio anterior. La empresa ha aprovechado la nostalgia por las consolas y ordenadores clásicos para vender dispositivos físicos que permiten a los jugadores disfrutar de juegos retro.
La mejora de los ingresos de Atari se debe en gran medida a la política de adquisiciones impulsada por su presidente y director ejecutivo, Wade Rosen. La empresa ha adquirido varias compañías y propiedades intelectuales, incluyendo la editora sueca Thunderful y el estudio australiano Hipster Whale, responsable de Crossy Road. Estas adquisiciones han permitido a Atari reducir su dependencia de propiedades intelectuales creadas en las décadas de 1970, 1980 y 1990, y han contribuido a la rentabilidad de la empresa. La estrategia de Atari se centra en aprovechar estas propiedades mediante reediciones, remasterizaciones, secuelas o adaptaciones para plataformas actuales, lo que le permite evitar los costes necesarios para crear franquicias completamente nuevas.