Construyen una guillotina de cinco metros en una aldea gallega
En la aldea gallega de Trasanquelos, una parroquia del municipio de Oza-Cesuras, se ha instalado una guillotina de cinco metros de altura fabricada con hierro galvanizado. La estructura, que cuenta con una cuchilla fija, se encuentra en el entorno del taller creativo "Meteorito" de la Fundación Pazos Cuchillo.
La guillotina se levantó en mayo como una escultura permanente en el taller, que fue diseñado por el arquitecto Luis Enguita. La pieza fue forjada en una herrería industrial de Lleida y su instalación ha generado gran interés en la zona. La Fundación Pazos Cuchillo, impulsada por el artista Carlos Pazos y su mujer, Montse Cuchillo, tiene su sede en la aldea y ha utilizado la guillotina para dar visibilidad a su nueva exposición.
“La guillotina ha sido objeto de curiosidad y debate, con muchos preguntando si la cuchilla funciona o no”
La guillotina ha sido objeto de curiosidad y debate, con muchos preguntando si la cuchilla funciona o no. Sin embargo, los rieles de la estructura metálica están bloqueados, lo que mantiene fija la hoja y evita que se pueda deslizar. El artista Carlos Pazos ha explicado que la guillotina es una escultura que busca ser "tajante, irreversible, irremediable" y que su obra es "inútil" como pieza de arte, aunque bien podría volverse funcional.
La instalación de la guillotina ha generado un gran interés en la zona y ha atraído a visitantes y medios de comunicación. La Fundación Pazos Cuchillo ha aprovechado la oportunidad para promocionar su nueva exposición, que explora la idea del libro de artista y los límites del formato como contenedor de ideas. La guillotina se ha convertido en un elemento de interés en la aldea y ha generado un debate sobre el arte y su relación con la historia y la sociedad.