Granada experimenta una serie de terremotos, incluyendo uno de magnitud 3,6
Un terremoto de magnitud 3,6 se registró en Granada el sábado 26 de julio, precedido y seguido por otros seísmos más pequeños. Esto ha generado preocupación entre los habitantes de la región sobre la posibilidad de un terremoto más grande.
La catedrática de geología de la Universidad de Granada, Ana Crespo Blanc, explica que la respuesta a esta pregunta depende de las fallas en las que se fijen. Las fallas activas en la actualidad en Granada son demasiado pequeñas para causar un gran seísmo. Según Crespo Blanc, "todas las fallas activas que tenemos son relativamente cortas, del orden de menos de un kilómetro, con lo cual no se puede acumular mucha energía".
“Según Crespo Blanc, "todas las fallas activas que tenemos son relativamente cortas, del orden de menos de un kilómetro, con lo cual no se puede acumular mucha energía"”
En la historia de Granada se conocen dos grandes terremotos, que sí fueron muy intensos y destructivos. Uno tuvo lugar en 1884, en Arenas del Rey, y el otro ocurrió en Albolote en 1956. El primero se calcula que tuvo una magnitud de 6,2 a 6,5, y el segundo alcanzó magnitud 5. La catedrática de geología destaca que en 1956, las construcciones en Granada no estaban preparadas para los terremotos, lo que aumentó el daño causado.
La norma antisísmica que se aplica en Granada desde los años 70 tiene en cuenta una serie de limitaciones y obligaciones a la hora de construir edificios, según los riesgos sísmicos de la zona. Esto ha reducido el riesgo de daños en caso de un terremoto. Aunque no se puede descartar la posibilidad de un terremoto más grande, la probabilidad es baja y la preparación y la normativa actuales ayudan a minimizar el impacto.