1.500 barcos parados en el estrecho de Ormuz pueden esparcir una plaga global
El estrecho de Ormuz sigue cerrado desde marzo de 2026, lo que ha provocado la acumulación de más de 1.500 barcos mercantes inactivos en la región del Golfo. Esto plantea un riesgo ecológico y económico significativo, ya que los barcos pueden transportar especies invasoras a puertos y mares de todo el mundo.
Los barcos mercantes suelen pasar entre uno y tres días parados en un puerto, pero en este caso, han estado inactivos durante mucho más tiempo, lo que ha permitido el crecimiento de la bioincrustación en sus cascos. La Organización Marítima Internacional recomienda tomar medidas inmediatas cuando un buque está inactivo entre 18 y 30 días, ya que el riesgo de bioinvasión aumenta notablemente.
“La Organización Marítima Internacional recomienda tomar medidas inmediatas cuando un buque está inactivo entre 18 y 30 días, ya que el riesgo de bioinvasión aumenta notablemente”
El estudio señala que los primeros puertos en peligro son Jeddah, Bombay, Colombo y Singapur al este, y Alejandría, El Pireo, Algeciras y Róterdam al oeste. La similitud en las condiciones ambientales entre estos puertos y el lugar de origen de las especies invasoras facilita su establecimiento y puede provocar desplazamiento de la fauna nativa, epidemias y otros problemas ecológicos y económicos.
Para evitar este desastre, se proponen medidas como la limpieza subacuática de cascos antes de zarpar, anticipar y prevenir las rutas para avisar a los puertos de destino, la monitorización en los puertos de alto riesgo mediante pruebas de ADN ambiental y coordinación para establecer alertas entre autoridades y agencias. Sin embargo, la capacidad limitada para llevar a cabo estas medidas y la urgencia de reanudar el movimiento naviero y evacuar a las tripulaciones hacen que sea poco probable que se tomen las medidas necesarias para minimizar el riesgo.