Un ciervo llamado Tomás se ha hecho amigo de un pueblo en Zamora
En la aldea de Linarejos, en el municipio zamorano de Manzanal de Arriba, un ciervo macho de 140 kilos ha establecido una relación inusual con los vecinos. El animal, al que han llamado Tomás, ha estado viviendo en la aldea durante casi dos años y se ha convertido en una especie de reclamo turístico.
La presencia de Tomás en la aldea ha sido aceptada por los vecinos, que afirman que no causa problemas y se limita a descansar y alimentarse en el lugar. Sin embargo, la situación también plantea algunos riesgos, ya que el ciervo es un animal salvaje con instintos naturales y astas grandes. Además, la llegada de curiosos que quieren verlo de cerca y tocarlo puede suponer un peligro para el animal y para las personas.
“La presencia de Tomás en la aldea ha sido aceptada por los vecinos, que afirman que no causa problemas y se limita a descansar y alimentarse en el lugar”
A pesar de los riesgos, los vecinos de Linarejos han aprendido a convivir con Tomás y han desarrollado un cariño hacia él. Sin embargo, las autoridades han decidido intervenir y capturaron al ciervo hace unos días con el objetivo de trasladarlo a un entorno natural. La operación se llevó a cabo con la participación de agentes del Seprona y Medio Ambiente, y el ciervo fue adormecido y trasladado a la finca del Casal.
La historia de Tomás es similar a la de otro ciervo que vivió en la misma aldea hace unos años, llamado Carlitos. Aunque la historia de Carlitos no tuvo un final feliz, la de Tomás ha tenido un giro inesperado. La relación entre los vecinos de Linarejos y Tomás ha sido posible gracias a la aceptación y el respeto mutuo, y ha demostrado que es posible convivir con la naturaleza de manera pacífica. La decisión de las autoridades de trasladar a Tomás a un entorno natural ha sido tomada para proteger al animal y a las personas, y se espera que el ciervo pueda vivir en un lugar seguro y adecuado para sus necesidades.