Juguetería de Málaga cierra tras casi un siglo
La juguetería Carrión, una institución en Málaga, ha cerrado sus puertas después de casi un siglo. La empresa, que comenzó como un almacén en 1953, se convirtió en una cadena de tiendas de juguetes con presencia en toda Andalucía.
La historia de Carrión comenzó cuando Francisco Carrión Ruiz, fundador de Aceitunas Carrión, compró un local en la calle Compañía de Málaga y lo llamó Almacenes Carrión. Inicialmente, vendía confección, perfumería, mercería y juguetes, pero con el tiempo, los juguetes se convirtieron en el centro neurálgico del negocio. En los años 80, la empresa abrió tiendas en diferentes ubicaciones de Málaga y, en los 90, llegó a tener casi 30 tiendas repartidas por toda Andalucía.
“La historia de Carrión comenzó cuando Francisco Carrión Ruiz, fundador de Aceitunas Carrión, compró un local en la calle Compañía de Málaga y lo llamó Almacenes Carrión”
La segunda generación de la familia Carrión, liderada por María Dolores Carrión Martín, convirtió la empresa en una cadena de tiendas de juguetes. La marca matriz se sumó a Don Dino, una enseña que agrupaba a otros asociados independientes, y se extendió por toda España. En su momento de mayor expansión, la empresa contaba con 25 tiendas propias y hasta 45 franquicias bajo la enseña Don Dino. Sin embargo, en los últimos años, la empresa ha enfrentado dificultades debido a la competencia feroz de los hipermercados y las plataformas de comercio electrónico.
El gerente de la empresa, Arturo García Carrión, atribuye el cierre a la falta de rentabilidad, ya que "los niños ya no juegan" y los hábitos de consumo han cambiado. La empresa ha intentado adaptarse a los nuevos tiempos, pero no ha podido cuadrar los números. El cierre de Carrión es solo otro ejemplo de la muerte de un sector entero, ya que la industria de los juguetes físicos enfrenta una tormenta perfecta de márgenes mínimos, alquileres crecientes y costes fijos que no se pueden recortar sin vaciar la tienda.