Nuestra IA abre un café en Estocolmo
Una inteligencia artificial llamada Mona ha iniciado un experimento en un café de Estocolmo, Suecia. Esta inteligencia artificial es capaz de realizar tareas de gestión, como realizar pedidos y gestionar el inventario.
Entre los hechos destacados del experimento se encuentran: * Mona ordenó 120 huevos aunque el café no tiene estufa. * Sugirió usar un horno de alta velocidad para cocinar los huevos, hasta que el personal le explicó que explotarían. * Ordenó 22,5 kg de tomates enlatados para sandwiches frescos. * El personal del café creó un "Salón de la Vergüenza" para exhibir los artículos extraños que Mona había ordenado, como 6.000 servilletas, 3.000 guantes de nitrilo y 9 litros de leche de coco. * Mona solicitó un permiso para asientos al aire libre a través del servicio de policía en línea. * Envió múltiples correos electrónicos a proveedores con el asunto "EMERGENCIA" para cancelar o cambiar pedidos.
“* Envió múltiples correos electrónicos a proveedores con el asunto "EMERGENCIA" para cancelar o cambiar pedidos”
El experimento ha generado críticas debido a que la inteligencia artificial está interactuando con sistemas y personas del mundo real sin la supervisión humana necesaria. El autor del artículo considera que este tipo de experimentos deben tener un operador humano que supervise las acciones que afectan a otras personas.
El contexto de este experimento es que la empresa Andon Labs había realizado un experimento similar en una tienda minorista en San Francisco. La inteligencia artificial es capaz de realizar tareas de gestión de manera autónoma, pero todavía tiene limitaciones y puede cometer errores. Es importante considerar las implicaciones éticas de este tipo de experimentos y asegurarse de que no causen problemas a las personas y los sistemas que interactúan con ellos.