Qué dice la ciencia sobre los ventiladores cruzados para enfriar la casa: funciona, pero con límites
La ventilación cruzada con dos ventiladores en ventanas opuestas puede ser una forma efectiva de enfriar una casa sin aumentar la factura de la luz. Esta técnica se basa en el concepto de ventilación híbrida o asistida, que utiliza la diferencia de presión para lograr un flujo de aire.
La idea es colocar un ventilador apuntando hacia el interior en la fachada más fría de la casa y otro apuntando hacia el exterior en la fachada opuesta. De esta manera, se fuerza mecánicamente el diferencial de presión, lo que permite que el aire fresco empuje la masa de aire caliente estancada y la expulse por la ventana opuesta. Sin embargo, para que este flujo sea más eficiente, la abertura por la que sale el aire debería estar más abierta que por la que entra.
“De esta manera, se fuerza mecánicamente el diferencial de presión, lo que permite que el aire fresco empuje la masa de aire caliente estancada y la expulse por la ventana opuesta”
Estudios han demostrado que esta técnica puede ser efectiva en climas cálidos y húmedos. Una tesis de la Universidad Piloto de Colombia encontró que la ventilación cruzada con dos ventiladores redujo la carga térmica en un edificio. Sin embargo, es importante destacar que el aislamiento térmico de la vivienda o edificio es crucial para mantener una temperatura adecuada.
La ventilación cruzada con dos ventiladores no es una solución milagrosa y tiene sus limitaciones. Si la temperatura exterior supera los 30 grados y la humedad relativa es alta, la ventilación cruzada pierde su eficacia. En estos casos, la técnica puede incluso aumentar la temperatura interior. Por lo tanto, es recomendable aplicar esta técnica solo cuando la temperatura exterior caiga por debajo de la interior, generalmente durante la primera hora de la mañana o la noche. Esto se conoce como "ventilación selectiva" y puede ayudar a reducir la temperatura interior hasta 5 °C.