Crítica de La Odisea
La nueva película de Christopher Nolan, La Odisea, es una adaptación de la obra homónima de Homero. Estrenada el 17 de julio, la película cuenta con un elenco que incluye a Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland y Zendaya.
La película marca un hito importante al ser la primera de ficción rodada íntegramente con cámaras de película IMAX. Nolan ha apostado por este formato desde 2008, cuando lo usó por primera vez en El caballero oscuro. En esta ocasión, la película completa tiene una duración de 172 minutos. Sin embargo, en España no hay muchos cines que proyecten IMAX en 70 mm, por lo que las opciones de visionado son limitadas.
“Nolan ha apostado por este formato desde 2008, cuando lo usó por primera vez en El caballero oscuro”
Las mejores opciones de visionado en España son el Palafox de Zaragoza, que se inaugurará con la proyección de La Odisea, y otros cines como el Cine Paz de Madrid, Aragonia de Zaragoza y Kinépolis Valencia. También se puede buscar una sala con pantalla panorámica y proyector láser, con sonido Dolby Atmos. La elección del formato es importante, ya que define el producto final y su recepción por parte del público.
La película sigue la epopeya del periplo de Odiseo, quien regresa a Ítaca tras la finalización de la guerra de Troya. La película cuenta con efectos prácticos apabullantes, como el pasaje de Polifemo o el de Circe. Aunque la película es satisfactoria, queda la sensación de que había más que ha quedado fuera del corte final. Nolan ha apostado fuerte por su visión, dando todo en un rodaje que ha sido muy exigente para sus equipos humanos y técnicos. La película es un ejemplo de artesanía con visión muy amplia, y su formato y diseño de sonido son fundamentales para su experiencia de visionado.