Xbox Game Pass: Fallo en la estrategia
Microsoft lanzó Xbox Game Pass en 2017 con el objetivo de ofrecer cientos de videojuegos por una cuota mensual. Sin embargo, el servicio no ha alcanzado la cantidad de suscriptores que la empresa aspiraba. Actualmente, Xbox Game Pass tiene 30 millones de miembros, lo que supone una caída de 4 millones de usuarios respecto a los datos de 2024.
La estrategia de Microsoft se basaba en replicar el modelo de negocio de Netflix, pero los jugadores no se comportan de la misma manera que los suscriptores de Netflix. Mientras que los usuarios de Netflix aceptan pagar una cuota mensual para acceder a miles de series y películas, muchos miembros de Game Pass tienden a terminar sus suscripciones y luego volver a menudo para jugar a un puñado de juegos. Esto se debe a que la mayoría de los jugadores estadounidenses compra como máximo dos juegos al año, y un tercio del mercado ni siquiera llega a adquirir uno solo.
“La estrategia de Microsoft se basaba en replicar el modelo de negocio de Netflix, pero los jugadores no se comportan de la misma manera que los suscriptores de Netflix”
Otro problema que ha afectado a Xbox Game Pass es la decisión de añadir juegos AAA populares directamente en el servicio el día de su lanzamiento. Esto ha canibalizado las ventas, ya que millones de personas se han pasado al servicio de suscripción en lugar de comprar los juegos. El caso de Call of Duty es un ejemplo perfecto, ya que Xbox registró pérdidas por más de 300 millones de dólares en ventas de Black Ops 6 en 2024. La actual CEO de Xbox ha decidido cambiar esta estrategia y ahora los nuevos Call of Duty dejarán de lanzarse en su lanzamiento y aterrizarán en el servicio un año después.
La crisis de suscriptores de Xbox Game Pass ha llevado a la empresa a anunciar una restructuración que ha golpeado duramente a Bethesda. La compañía ha anunciado su quinta oleada de despidos desde la compra de Activision Blizzard, con 3.200 empleados afectados durante el próximo año. La presidenta de Bethesda ha comunicado internamente que la compañía cambiará su modelo de planificación para centrarse en sus franquicias más fuertes, como Doom y Quake. A pesar de la crisis, Microsoft sigue invirtiendo fuertemente en Xbox Game Pass, con 1.000 millones de dólares de inversión anual para llenar el servicio de juegos de terceros.