Los antieléctricos pierden un argumento sobre las baterías de los coches: estudio confirma durabilidad
Un estudio reciente confirma que las baterías de los coches eléctricos son más duraderas de lo que se pensaba. Los datos muestran que un coche eléctrico medio conserva alrededor del 95% de su autonomía original tras cinco años de uso.
La firma de análisis Recurrent recopiló datos de miles de vehículos reales en circulación y encontró que los modelos del año 2026 retienen de media un 97% de su autonomía a los tres años y un 95% a los cinco. Esto supone una mejora significativa con respecto a los primeros coches eléctricos, que tenían una tasa de sustitución de baterías mucho más alta. De hecho, uno de cada doce coches eléctricos fabricados entre 2011 y 2016 tuvo que cambiar su batería en algún momento, mientras que entre los fabricados a partir de 2022, esa cifra ha caído hasta el 0,3%.
“Simona Onori, investigadora de la Universidad de Stanford, afirma que las baterías "envejecen con mucha elegancia" cuando se usan de manera normal”
Los expertos atribuyen esta mejora a la utilización de mejores químicas de batería, sistemas de gestión térmica más sofisticados y un software de control más preciso. Además, se ha descubierto que las pruebas de laboratorio tradicionales eran más agresivas que la conducción real, lo que significa que las baterías envejecen de manera más lenta en condiciones normales de uso. Simona Onori, investigadora de la Universidad de Stanford, afirma que las baterías "envejecen con mucha elegancia" cuando se usan de manera normal.
Aunque las baterías sí se degradan más rápido en ciertas circunstancias, como la carga rápida en corriente continua de forma frecuente, los datos sugieren que la mayoría de los coches eléctricos pueden conservar una gran parte de su autonomía original durante muchos años. De hecho, según los datos de Recurrent, más del 90% de los eléctricos con más de diez años de antigüedad siguen circulando con su batería original. Esto sugiere que el miedo a la degradación de las baterías puede ser menos justo de lo que se pensaba, lo que podría ayudar a aumentar la adopción de vehículos eléctricos en el futuro.