Solar más potente del mundo funde acero
En el corazón de los Pirineos franceses, se encuentra el horno solar de Odeillo, una instalación que concentra la luz del sol para generar calor a temperaturas extremadamente altas. Esta instalación es capaz de fundir acero y es una de las dos más grandes y potentes del mundo.
El horno solar de Odeillo cuenta con un espejo curvo de 54 metros de altura y 48 metros de ancho, compuesto por 9.000 facetas. Este diseño permite concentrar la luz solar hasta 10.000 veces su intensidad natural, alcanzando temperaturas de entre 3.300 y 3.500 °C. La instalación combina un campo de 63 espejos planos motorizados que siguen la trayectoria del sol y devuelven su luz hacia un gran reflector parabólico fijo.
“En 1949, se construyó el primer prototipo en la ciudadela de Mont-Louis, y entre 1962 y 1968 se construyó el horno actual”
La historia del horno solar de Odeillo se remonta a los años 40, cuando el químico Félix Trombe logró concentrar luz solar con un espejo de defensa antiaérea reutilizado. En 1949, se construyó el primer prototipo en la ciudadela de Mont-Louis, y entre 1962 y 1968 se construyó el horno actual. La ubicación de la instalación se eligió por su elevado número de días de sol al año y su atmósfera de gran pureza óptica en altitud.
El horno solar de Odeillo es importante porque constituye el primer intento serio hacia la explotación a gran escala de la energía solar con fines industriales. Aunque su función es más de investigación que energética, ha allanado el camino para el desarrollo de centrales solares de torre y ha permitido el estudio y la fabricación de materiales resistentes frente a condiciones extremas. Un ejemplo reciente es el proyecto Sunfuel, que utiliza el calor del horno solar para producir combustibles alternativos. Con una potencia térmica nominal de 1 megavatio y una temperatura máxima de 3.500 °C, el horno solar de Odeillo es un auténtico prodigio de la ingeniería y un precursor del boom de la energía solar que vivimos hoy en día.